sábado, junio 12, 2010

LUNES 14 DE JUNIO DE 2010

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OMNIA ALIENA SUNT TEMPUS TANTUM NOSTRUM EST*
Seneca, Epistulae Morales Liber 1.1, Lucilio suo salutem.

*Nada es nuestro, excepto nuestro tiempo.
A PROPÓSITO DE LA PROPUESTA PARA CHOME DEL GRUPO DE CHOME: JONÁS, EL LUGAR DE LOS LLAMADOS.












































1
RELOJ DE SOL
Desde los tiempos más antiguos, el sol ha sido considerado el símbolo de la vida, y siempre ha tenido un posición importante entre las divinidades de cada época. Muchísimos con los cultos (algunos de los cuales siguen sobreviviendo) dedicados a este astro, símbolo de fuerza positiva y energía.
Muy pronto ha aparecido evidente la relación entre el movimiento del sol, de la luna y luego de las estrellas, con lo cual nacieron las primeras interpretaciones geométricas del tiempo a través de la construcción de estructuras megalíticas direccionadas – el Menhir o complejos como Stoneage.
El hombre siempre ha tenido la curiosidad y la necesidad de medir el tiempo. Prácticamente todas las civilizaciones antiguas avanzadas han encontrado un método más o menos eficiente para ello.
Observando el cielo, las estaciones, la variación de las longitudes de las sombras durante el día y durante las distintas épocas del año ha llegado por distintos caminos a fabricar unos instrumentos que le han ayudado a lograrlo, son los relojes.
La civilización egipcia es la que nos ha dejado el Reloj de Sol más antiguo conocido. En la dinastía de Thutmosis III (1501-1448 A.C.) y se le ha llamado Merkhet, un fragmento de un ejemplar se encuentra en el Museo Egipcio de Turín.
Lo formaban dos piezas perpendiculares en forma de T. La sombra de la pieza superior sobre la inferior indicaba momentos del día, y no horas, sobre cinco hendiduras.
Por la mañana había que dirigirlo hacia el Este y por la tarde hacia el Oeste. Este modelo podía estar fabricado en piedra, madera o marfil.
Entre los siglos VII y V, A.C., los caldeos y los griegos, desarrollaron el Scaphe o Hemispherium, formado por un bloque de piedra o mármol vaciado en forma de semiesfera. En su interior llevaba grabados unos arcos.
En este reloj Scaphe o Hemispherium es donde se ha conseguido descifrar el principal secreto de los relojes de sol, que no es otro que conseguir que el elemento que indica la hora, el gnomon o estilo, reciba perpendicularmente los rayos de sol.
Eso se consigue colocando dicho estilo paralelo al eje de rotación de la Tierra, inclinado según la latitud del lugar. De esta forma todos los rayos que proyecta el sol a lo largo del día en su movimiento aparente alrededor de la Tierra tienen el mismo ángulo de incidencia de 90º.
Los árabes son quienes traducen y estudian la "Síntesis Matemáticas", entre los instrumentos perfeccionados por los árabes destaca el Astrolabio que, aunque su utilización fundamental era observar la altura de los astros, también era usado como Reloj de Sol portátil.
En la Edad Media, con el invento de la imprenta, que hace que los textos se puedan multiplicar indefinidamente, favoreció la difusión de ésta y de las demás ciencias.
Los matemáticos religiosos fueron los que más cultivaron la gnomónica, como los italianos que utilizaron las catedrales para realizar magníficas meridianas, que aún hoy día sorprenden por su perfección.
La Meridiana de Santa María dei Fiore en Florencia y la Meridiana de Santa María Degli Angeli en Roma, o el caso del valenciano Tomás Vicente Tosca, del que su obra "Compendio mathemático, en la se contienen todas las materias principales de las Ciencias que tratan de la cantidad".
El Tomo IX de la citada obra, que comprende "Gnomónica - Ordenación del Tiempo - Astrología", alcanzó cinco ediciones entre los años 1709 y 1794.
Entre los diversos tipos de Relojes de Sol llama la atención el Analemático, una variedad en que la persona hace las funciones de gnomon, es decir, debe situarse de pie sobre la marca de la época del año en curso y su propia sombra indicará la hora.
Estos relojes son de considerable tamaño y se encuentran en superficies grandes y despejadas, como plazas y jardines. Consta de una elipse donde van situadas las horas y cuyo eje mayor está orientado en la dirección Este-Oeste.
En el eje menor, perpendicular al mayor, existe una zona donde están representados o meses del año o los signos zodiacales. No hay más que situarse sobre la indicación de la fecha en que estemos y nuestra propia sombra nos indicará la hora.
El reloj de sol Vertical Meridional es el más común. La condición para estos relojes es que la pared donde están sea perpendicular al Meridiano del lugar.
En el plano del reloj hay marcadas unas líneas con unos números que representan las horas, normalmente de 6 de la mañana a 6 de la tarde y de dicho plano sale un gnomon o estilo cuya sombra nos dice la hora.
Este gnomon suele ser una varilla o un triángulo metálico. La inclinación del gnomon debe ser igual a la latitud del lugar y siempre estará en la dirección Norte-Sur. Marcan el mismo número de horas de la mañana que de la tarde.
El Reloj de Sol Horizontal también es habitual encontrarlo en parques y jardines. El plano del reloj que contiene las líneas horarias, es horizontal y también de él nace un gnomon para indicarnos la hora que tendrá, con respecto al suelo, debe tener una inclinación igual a la latitud del lugar. Éste es el tipo de reloj que más horas marca. Se realiza en todos los tamaños, desde el portátil de fabriquera hasta el monumental.
Los Relojes de Sol Ecuatoriales pueden ser planos, esféricos o cilíndricos. El Reloj De Sol Ecuatorial plano es el más fácil de construir.
En este reloj de Sol, el plano de las horas es doble, o sea, tiene líneas horarias por encima y por debajo. Todas estas líneas se van abriendo en abanico en ángulos de 15 grados y el centro del círculo que forman está atravesado perpendicularmente por el gnomon.
Para colocarlo se dirige el gnomon hacia la Estrella Polar y consecuentemente el plano del reloj quedará paralelo al Ecuador. Hay que tener en cuenta que las líneas de las 12 horas deben estar siempre en la vertical.
Los Reloj De Sol Ecuatoriales o Armilares son de más vistosos. Suelen estar construidos en una estructura metálica que representa la esfera terrestre o celeste.
En su zona ecuatorial tienen una franja en la que están indicadas las horas con sus números respectivos y están atravesados perpendicularmente por un eje que representa la Tierra y es el que hace de gnomon. La sombra de ese eje nos revelará la hora.
Una muestra de la utilidad de los relojes de sol, aún hoy día, son los Heliógrafos, de los que tienen en cada Observatorio Meteorológico y no se han visto sustituidos todavía por ningún otro instrumento mejor para saber las horas de insolación que tienen los días.
El reloj de sol Ecuatorial Esférico se le ha sustituído el eje por una esfera de vidrio y la franja de las horas, que está representada en papel graduado, es renovada cada día.
Mientras hay sol la franja de papel es quemada por los rayos solares y cuando pasa alguna nube dicha franja no se quema. Al terminar el día se retira la franja y se puede saber, de un vistazo, cuantas horas de sol ha habido esa jornada.
Entre la variedad de relojes de sol que no necesitan gnomon o estilo se encuentran los modelos Esféricos. Se construyen sobre esferas en las que se dibuja un círculo máximo con la inclinación de la latitud del lugar.
Ese círculo en 24 sectores de 15 grados cada uno que representarán las horas del día y de la noche.
En estos relojes las 6 horas de la mañana y de la tarde están en la vertical y las 12 horas en la horizontal.
La hora la indica la línea que separa la zona oscura de la esfera, por eso el sol del mediodía iluminará la zona superior de la esfera, quedando la inferior a oscuras.
Un reloj de Sol, no importa de qué tipo, consta de dos partes: un estilete, que proyecta la sombra, y un limbo, donde están marcadas las líneas horarias.
La idea de funcionamiento del Reloj Ecuatorial es bastante simple: si se coloca un estilete paralelo al eje terrestre y un plano perpendicular al mismo, la sombra proyectada avanza a la misma velocidad que el Sol, es decir, 15º cada hora.
Otro tipo de Reloj Ecuatorial está formado por un triángulo rectángulo de base, uno de cuyos ángulos, el que se apoya en el suelo, es la latitud del lugar. El limbo es un círculo doblado por un diámetro, con divisiones de 15º, y ha de estar contenido en un plano paralelo al ecuador terrestre. Una de las caras marca las horas en la primavera y el verano y la otra en el otoño y el invierno.
El Reloj De Sol Horizontal está conformado por el limbo que es un plano horizontal y el estilete que ha de tener respecto a la horizontal la misma inclinación que la latitud del lugar.
Para hacer las divisiones del limbo se puede utilizar un cuadrante auxiliar, ya que no tienen todas la misma amplitud.
Orientación Del Reloj De Sol:
En todos los casos el estilete ha de tener la orientación NORTE-SUR (geográfica, no magnética). Para encontrar esta orientación es conveniente trazar el meridiano del lugar. Se consigue viendo la dirección de la sombra más corta proyectada por un gnomon vertical al mediodía.























2
ROSA DE LOS VIENTOS
Una rosa de los vientos o rosa náutica es un círculo que tiene marcados alrededor los rumbos en que se divide la circunferencia del horizonte.
En las cartas de navegación se representa por 32 rombos (deformados) unidos por un extremo mientras el otro señala el rumbo sobre el círculo del horizonte. Sobre el mismo se sitúa la flor de lis con la que suelen representar el Norte que se documenta a partir del siglo XVI.
También puede ser un diagrama que representa la intensidad media del viento en diferentes sectores en los que divide el círculo del horizonte.
La imagen muestra una réplica de la rosa de los vientos de la carta náutica de Pedro Reinel, navegador portugués, de 1504. Es la primera rosa de los vientos conocida que representa claramente la flor de liscomo símbolo del Norte. Esta práctica fue adoptada en otras cartas náuticas y ha sobrevivido hasta la actualidad.































3
CALENDARIO ASTRONÓMICO / ASTROLÓGICO
El calendario (del latín calenda) es una cuenta sistematizada del transcurso del tiempo, utilizado para la organización cronológica de las actividades humanas. Antiguamente, muchos estaban basados en los ciclos lunares, perdurando su uso en el calendario islámico, o en la fecha de varias fiestas religiosas cristianas. En la actualidad, la mayor parte de los calendarios tienen por referencia el ciclo que describe la Tierra alrededor del Sol y se denominan calendarios solares. El calendario sideral se fundamenta en el movimiento terrestre respecto de otros astros diferentes al Sol.
Es una palabra compuesta, "calar" el "día", "marcar el día", en referencia a la actividad de marcar en un hueso el paso de los días, con una vara en el suelo en una posición sucesiva, normalmente en forma de anillo -de donde proviene la palabra año-, y posteriormente en una tablilla; y marcar el dios correspondiente a esa fecha, en una representación física del movimiento de los astros, normalmente del Sol - calendarios solares-, de la Luna - calendarios lunares - o de ambos - calendarios lunisolares.
Estas representaciones gráficas del movimiento se conocen desde el neolítico. En la época grecorromana se realizaban en unas tablillas de arcilla de las que se conservan numerosos ejemplares. En una acepción técnico-material, en latín, se refiere a esa tablilla donde se marcaba el día. La acepción actual se refiere al cómputo anual que procede del término anillo o año, se aplica desde una astronomía de posición terrestre con el centro en este planeta y describe el movimiento oscilante y repetitivo de los astros de referencia en relación al anillo o círculo marcado en el suelo, lo que vincula directamente el concepto de año o anillo con el neolítico y los llamados círculos calendáricos.
El comienzo del año en la era romana era marzo, y se llamó de esa manera en honor a Marte, dios de la guerra; abril, fue llamado por Aperire, en latín "abrir", que significaba el renacimiento de la primavera; mayo, en honor a Maia, la diosa de la primavera; junio, en honor a Juno, esposa de Júpiter y diosa del matrimonio.
En la época de Julio César, Quinctilis se cambió por julio en su honor y un poco más tarde en los años del emperador Augusto se cambió Sextilis por agosto. Los meses de enero y febrero se añadieron después. Febrero fue llamado así en honor a Februa, el festival de la purificación, y enero por el dios Jano, dios de las puertas.
En la actualidad coexisten unos cuarenta calendarios, que no tienen nada que ver unos con otros. Medir el tiempo ha sido siempre una de nuestras pasiones y nuestros errores nos han hecho festejar la llegada de la primavera en pleno invierno.





























4
INTIHUATANA
El Intihuatana es el centro de cada construcción religiosa del imperio inca. Es en su mayoría una piedra (de un bloque) bien labrada, a un tamaño entre 1-2 metros de altura y un diámetro de 2 metros. Tiene la forma de una base (50% de su altura) con varios pequeños niveles (en distancia de decímetros entre cada uno) y en su centro se eleva un "torreón" de cuatro ángulos. Cada ángulo indica a una de las principales direcciones geográficas: norte, este,sur y oeste.
La palabra tiene, según algunos científicos, el significado "donde se ata (o amarra) el sol (inti)", y se cree que servía como calendario, para definir las estaciones, según la sombra que daba el sol a la base de esa piedra.
Intihuatanas o Intiwatanas en buen estado se encuentra en las ruinas de Pisac y en Machu Picchu.
Miren construcciones arquitectónicas que posean orientación astronómica, como la Puerta del Sol en Tihuanacu y el Willkakuti - Retorno del Sol o Año Nuevo Aymara. El Willkakuti - el retorno del Sol - marca el fin de una temporada de cosecha e inicio de una nueva época de siembra, renovación de la vida y el comienzo de un ciclo de purificación de la Pachamama.


Por grupo presentar dos láminas digitales: Proyecto Curanipe y Proyecto Caleta Chome.
Lugar: Piso Zócalo | Casa Taller Atkinson.
Hora: 16:00 hrs.

Se les solicita a todos puntualidad.

jueves, junio 03, 2010

LECTURA - MODULOS versión II

La realidad de la vida no sirve para vivir. Mas la realidad del Arte nos ayuda a soñar... sin el sueño, es imposible el vivir.
Andres Sabella 1912-1989


El hombre entra en conocimiento de lo sagrado porque se manifiesta, porque se muestra como algo diferente por completo a lo profano. Para denominar el acto de estas manifestaciones de lo sagrado se ha propuesto el término de hierofanía, es decir, algo sagrado se nos muestra.

Toda hierofanía constituye una paradoja: al manifestar lo sagrado, un objeto
cualquiera se convierte en otra cosa sin dejar de ser lo mismo.

Para aquellos que tienen una experiencia religiosa, la Naturaleza en su totalidad
es susceptible de resolverse como sacralizad cósmica. El Cosmos en su totalidad puede
convertirse en una hierofanía. La oposición sacro-profano se traduce a menudo como una oposición entre lo real e irreal. Lo sagrado y lo profano constituyen dos modalidades de estar en el mundo, dos situaciones existenciales asumidas por el hombre a lo largo de su historia. Los modos de ser sagrado y profano dependen de las diferentes posiciones que el hombre ha conquistado en el Cosmos.

Para el hombre religioso el espacio no es homogéneo.
Esta ausencia de homogeneidad espacial se traduce en la experiencia de una oposición entre el espacio sagrado, el único que es real, que existe realmente, y todo el resto, la extensión informe que lo rodea.

La manifestación de lo sagrado fundamenta ontológicamente el Mundo, y la hierofanía revela un <> absoluto, un <>. El descubrimiento o proyección de un punto fijo –el Centro- equivale a la Creación del Mundo. Por el contrario, para la experiencia profana, el espacio es homogéneo y neutro. Lo sagrado es lo real por excelencia, y a la vez potencia, eficacia, fuente de vida y de fecundidad.
El deseo del hombre religioso de vivir en lo sagrado equivale, de hecho, a su afán de situarse en la realidad objetiva, de vivir en un mundo real y eficiente y no en una ilusión. Tal comportamiento se evidencia sobre todo en el deseo del hombre religioso de moverse en un mundo santificado, es decir, en un espacio sagrado.

El ritual por el cual construye un espacio sagrado es eficiente en la medida que
reproduce la obra de los dioses.

Lo que caracteriza a las sociedades tradicionales es la oposición que tácitamente
establecen entre su territorio habitado y el espacio desconocido e indeterminado que les circunda: el primero es el <>, <>. De un lado se tiene un
<>, del otro un <>. Pero si todo territorio es un Cosmos, lo es por
haber sido consagrado previamente. <> es un universo en cuyo interior se ha manifestado ya lo sagrado y en el que, por consiguiente, se ha hecho posible y repetible la ruptura de niveles.

La consagración de un territorio equivale a su cosmización, y toda creación tiene
un modelo ejemplar: la Creación del Universo por los dioses.

Así pues, la cosmización de territorios desconocidos es siempre una consagración: al organizar un espacio, se retira la obra ejemplar de los dioses. La íntima relación entre cosmización y consagración está ya atestiguada en los niveles elementales de cultura. Instalarse en un territorio viene a ser en última instancia, el consagrarlo.
Por lo demás, el <> se encuentra siempre en el <>, en el <>, pues allí se da una ruptura de nivel, una comunicación entre las dos zonas cósmicas. Cualesquiera que sean las dimensiones de su espacio familiar, el hombre de las sociedades tradicionales experimenta la necesidad de existir constantemente en un mundo total y organizado, es decir, en un Cosmos.

El Centro es el lugar en el que se efectúa una ruptura de nivel, donde el espacio
se hace sagrado, real, por excelencia. Una creación implica superanbundacia de realidad; dicho de otro modo: la irrupción de lo sagrado en el mundo.

La creación del mundo se convierte en el arquetipo de todo gesto humano creador cualquiera que sea su plano de referencia. El simbolismo cósmico del pueblo lo recoge la estructura del santuario o de la casa cultural. Por otra parte, en todas las culturas tradicionales, la habitación comporta un aspecto sagrado y que por eso mismo refleja el mundo.

Se percibe en la estructura misma de la habitación el simbolismo cósmico. La habitación no es un objeto, una <>: es el universo que el hombre construye imitando la Creación ejemplar de los dioses, la cosmogonía.

Toda construcción y toda inauguración de una nueva morada equivale en cierto
modo a un nuevo comienzo, a una nueva vida. Y todo comienzo repite ese comienzo
primordial en que el Universo vio la luz por primera vez.

La multiplicidad, o infinidad de Centros del Mundo, no causa ninguna dificultad
al pensamiento religioso. Pues no se trata del espacio geométrico, sino de un espacio
existencial y sagrado que presenta una estructura radicalmente distintas, que es
susceptible de una infinidad de rupturas y, por tanto, de comunicaciones con lo
trascendente. Todos los símbolos y los rituales concernientes a los templos, las ciudades y las cosas derivan, en última instancia, de la experiencia primaria del espacio sagrado.

En lo que concierne al Templo debemos decir que es el lugar santo por excelencia, casa de los dioses, el templo resantifica continuamente el Mundo porque lo representa y al propio tiempo lo contiene. En definitiva, gracias al Templo el Mundo se resantifica en su totalidad. Cualquiera que sea su grado de impureza, el Mundo está siendo continuamente purificado por la santidad de los santuarios. La santidad del templo está al socaire de toda corrupción terrestre, y esto por el hecho de que el plano arquitectónico del templo es obra de los dioses y, por consiguiente, se encuentra muy próximo a los dioses, al Cielo. Los modelos trascendentales de los Templos gozan de una existencia espiritual, incorruptible, celeste. Por la gracia de los dioses, el hombre accede a la visión fulgurante de esos modelos y se esfuerza, acto seguido, por reproducirlos en la tierra.

Por otra parte, como el espacio, el Tiempo no es, para el hombre religioso, homogéneo ni continuo. Existen los intervalos de tiempo sagrado (fiestas); existe, por otro lado, el Tiempo profano, la duración temporal ordinaria en que se inscriben los actos despejados de significación religiosa. Entre estas dos clases de tiempo hay, bien entendido, una solución de continuidad; pero por medio de ritos, el hombre religioso puede <> sin peligro de la duración temporal ordinaria al Tiempo sagrado. El tiempo sagrado es por su propia naturaleza reversible, en el sentido de que es, propiamente hablando, un Tiempo mítico primordial hecho presente. El tiempo sagrado es indefinidamente recuperable, indefinidamente repetible. Es un tiempo ontológico por excelencia.

El hombre religioso vive así en dos clases de Tiempo, de las cuales la más importante, el Tiempo sagrado, se presenta bajo el aspecto paradójico de un Tiempo circular, reversible y recuperable como una especie de eterno presente mítico que se reintegra periódicamente mediante el artificio de los ritos. Este comportamiento con respecto al Tiempo basta para distinguir al hombre religioso del no-religioso: el primero se niega a vivir tan sólo en lo que en términos modernos se llama el <>; se esfuerza por incorporarse a un Tiempo sagrado que, en ciertos aspectos, puede equipararse con la Eternidad.

El hombre no-religioso también conoce una cierta discontinuidad y heterogeneidad del Tiempo. También vive de acuerdo con ritmos temporales diversos y conoce tiempos de
intensidad variable. Cualquiera que sea la multiplicidad de los ritmos temporales que experimente y sus diferentes intensidades, el hombre no-religioso sabe que se trata siempre de una experiencia humana en la que no puede insertarse ninguna presencia divina.

La solidaridad cósmico-temporal es de naturaleza religiosa: el Cosmos es
homologable al Tiempo cósmico, porque tanto uno como otro son realidades sagradas,
creaciones divinas. <>. Puesto que el Tiempo sagrado y fuerte es el Tiempo del origen, el instante prodigioso en que una realidad ha sido creada, o sea ha manifestado plenamente por vez primera, el hombre se esforzará por incorporarse periódicamente a ese Tiempo original.

Esta reactualización ritual del illud tempus de la primera epifanía de una
realidad está en la base de todos los calendarios sagrados: la festividad no es la
<> de un acontecimiento mítico y, por tanto, religioso, sino su
reactualización.

El Tiempo del origen por excelencia es el Tiempo de la cosmogonía, el instante en que apareció la realidad más vasta, el Mundo. Por esta razón, la cosmogonía sirve de modelo ejemplar a toda <>, a toda clase de <>. Por la misma razón, el Tiempo cosmogónico sirve de modelo a todos los Tiempos sagrados, pues si el tiempo sagrado es aquel en que todos los dioses se han manifestado y han creado, es evidente que la manifestación divina más completa y la más gigantesca creación es la Creación del mundo.

El hombre religioso se hace contemporáneo de los dioses en la medida en que reactualiza el Tiempo primordial en el que se cumplieron las obras divinas. Se puede decir del Tiempo sagrado que es siempre el mismo, que es una <>.

El hombre religioso desemboca periódicamente en el Tiempo mítico y sagrado, reencuentra el Tiempo del origen, el que <>, porque no participa en la duración profana por estar constituido por un eterno presente indefinidamente recuperable.
Si el hombre religioso siente la necesidad de reproducir indefinidamente los mismos gestos ejemplares, es porque aspira a vivir y se esfuerza por vivir en estrecho contacto con sus dioses.

Por todos sus comportamientos, el hombre religioso proclama que no cree más que en el Ser, que su participación en el Ser se la garantiza la revelación primordial de la que es custodio. La suma de las revelaciones primordiales está constituida por sus
mitos. El mito es, pues, la historia de lo acontecido in illo tempore, el relato de lo que los dioses o los seres divinos hicieron al principio del Tiempo.

El mito consiste siempre en el relato de una <>: se cuenta cómo se efectuó algo, cómo comenzó a ser. He aquí la razón que hace al mito solidario de la ontología; no habla sino de realidades, de lo que sucedió realmente. Se trata de realidades sagradas, pues lo sagrado es lo real por excelencia. Nada perteneciente a la esfera de lo profano participa en el Ser, ya que lo profano no ha recibido un fundamento ontológico del mito, carece de modelo ejemplar.
El mito describe las diversas y a veces dramáticas irrupciones de lo sagrado en el
mundo. La función magistral del mito es la de <> los modelos ejemplares de
todos los ritos y de todas las actividades humanas significativas.

Esta fiel repetición de los modelos tiene un doble sentido:
1º) Al imitar a los dioses, el hombre se mantiene en lo sagrado y, por consiguiente en la realidad.
2º) Gracias a la reactualización ininterrumpida de los gestos divinos ejemplares, el mundo se santifica.

El comportamiento religioso de los hombres contribuye a mantener la santidad del mundo. El hombre religioso no se da: se hace a sí mismo, aproximándose a los modelos
divinos. Desde el principio, el hombre religioso sitúa su propio modelo a alcanzar en el plano transhumano, en el plano que le ha sido revelado por los mitos.

No se llega a ser verdadero hombre, salvo conformándose a la enseñanza de los mitos, salvo imitando a los dioses. Para el hombre religioso, la Naturaleza nunca es exclusivamente <>: está siempre cargada de un valor religioso. Y esto tiene su explicación, puesto que el Cosmos es una creación divina: salido de las manos de Dios, el Mundo queda impregnado de su sacralidad.

El Mundo se presenta de tal manera que, al contemplarlo, el hombre religioso descubre los múltiples modos de lo sagrado y, por consiguiente, del Ser. Ante todo, el Mundo existe, está ahí, tiene una estructura: no es un Caos sino un Cosmos; por tanto, se impone como una creación, como una obra de los dioses.

Esta obra divina conserva siempre cierta transparencia; desvela espontáneamente los múltiples aspectos de lo sagrado. En su conjunto, el Cosmos es a la vez un organismo real, vivo y sagrado: descubre a la vez las modalidades del ser y de la Sacralizad. Ontofanía e Hierofanía se reúnen.

Para el hombre religioso, lo <> está individualmente ligado a lo <>, que la naturaleza expresa siempre algo que la trasciende. El Cielo revela, por su propio modo de ser, la trascendencia, la fuerza, la eternidad. Existe de una forma absoluta, porque es elevado, infinito, eterno y poderoso.

Al descubrir la sacralizad de la Vida, el hombre se ha dejado arrastrar progresivamente por su propio descubrimiento: se ha abandonado a las hierofantas vitales y se ha alejado de la sacralizad que trascendía sus necesidades inmediatas y cotidianas. Expulsado de la vida religiosa propiamente dicha, lo sagrado celeste permanece activo a través del simbolismo.

Un símbolo religioso transmite su mensaje aun cuando no se le capte conscientemente en su totalidad, pues el símbolo se dirige al ser humano integral, y no exclusivamente a su inteligencia. Para el hombre religioso, la muerte no pone un término definitivo a la vida: la muerte no es sino otra modalidad de la existencia humana.

Para el hombre religioso la naturaleza no es nunca exclusivamente <>.

La experiencia de una Naturaleza radicalmente desacralizada es un descubrimiento reciente. La secularización definitiva de la naturaleza no es un resultado querido más que para un número limitado de modernos: los que están desprovistos de todo sentimiento religioso. La <> hacia el Mundo hace al hombre religioso capaz de conocerse al conocer el Mundo, y este conocimiento le es preciso por ser <>, por referirse al Ser.

Para los modernos desprovistos de religiosidad, el cosmos se ha vuelto opaco, inerte, mudo: no transmite ningún mensaje, no es portador de ninguna <>.

El sentimiento de la santidad en la Naturaleza sobrevive hoy día en Europa, especialmente en las poblaciones rurales, porque es allí donde subsiste un cristianismo vivido como liturgia cósmica. Los ritos de tránsito desempeñan un papel importante en la vida del hombre religioso. Para el hombre irreligioso, el movimiento, el matrimonio, la muerte son acontecimientos que sólo interesan al individuo y a su familia. En una perspectiva irreligiosa de la existencia, estos <> han perdido su carácter ritual.

Una experiencia drásticamente irreligiosa de la vida total se encuentra muy rara vez en estado puro, incluso en las sociedades más secularizadas. Lo que se encuentra en el mundo profano es una secularización radical de la muerte, del matrimonio y del nacimiento, pero subsisten vagos recuerdos y nostalgias de comportamiento religiosos abolidos. En cuanto a la iniciación, ésta comporta generalmente una triple revelación: la de lo sagrado, la de la muerte y la de la sexualidad.

La iniciación equivale a la madurez espiritual, y en toda la historia religiosa de la
humanidad reencontramos siempre este tema: el iniciado, el que ha conocido los
misterios, es el que sabe. Cualquiera que sea el contexto histórico en que esté inmerso, el hombre religioso cree siempre que existe una religiosidad absoluta, lo sagrado, que trasciende este mundo, pero que se manifiesta en él y, por eso mismo, lo santifica y lo hace real.

El hombre irreligioso rechaza la trascendencia, acepta la relatividad de la <> e incluso llega a dudar del sentido de la existencia.

Sólo en las modernas sociedades occidentales se ha desarrollado plenamente el hombre irreligioso. El hombre moderno irreligioso asume una nueva situación existencial: se
reconoce como único sujeto y agente de la historia, y rechaza toda llamada a la
trascendencia. No llegará a ser él mismo hasta el momento en que se desmitifique
radicalmente. No será verdaderamente libre hasta no haber dado muerte al último dios.

En última instancia, el hombre moderno irreligioso asume una existencia trágica
y que su elección existencial no está exenta de grandeza. Pero este hombre irreligioso desciende del homo religiosus y, lo quiera o no, es también obra suya, y se ha constituido a partir de las situaciones asumidas por sus antepasados.

En suma, es el resultado de un proceso de desacralización.
El hombre irreligioso en estado puro es un fenómeno más bien raro, incluso en la más desacralizada de las sociedades modernas. La mayoría de los hombres <> se siguen comportando religiosamente, sin saberlo.

Finalmente, en la medida en que el inconsciente es el resultado de innumerables experiencias existenciales, no puede dejar de parecerse a los diversos universos religiosos. Pues la religión es la solución ejemplar de toda crisis existencial, no sólo porque es capaz de repetirse indefinidamente, sino también porque se la considera de origen trascendente y, por consiguiente, se la valora como revelación recibida de otro mundo, trans-humano.

La solución religiosa no sólo resuelve crisis, sino que al mismo tiempo deja a la
existencia <> a valores que ya no son contingentes y particulares, permitiendo así al hombre el superar las situaciones personales y, a fin de cuentas, el tener acceso al mundo del espíritu.

LO SAGRADO Y LO PROFANO
Mircea Eliade


* Una vez leído este texto en sus términos originales, hagan una segunda lectura reemplazando hombre religioso por poeta, y solución religiosa por poesía. Un hombre no religioso no tiene traducción, porque simplemente es.

sábado, mayo 29, 2010

SESIÓN LUNES 31 MAYO

Luego del encargo del taller acerca del montaje para la exposición RIBA
retomamos el encargo del módulo de emergencia:

1.- Nos reuniremos en zócalo Atkinson Lunes 31 de mayo a las 15:30
2.- Llevar en digital lámina de última entrega.

jueves, mayo 27, 2010

REUNIÓN AMPLIADA RIBA CON ESTUDIANTES Y PROFESORES EN AUDITORIO DE LA FACULTAD DE ARQUITECTURA

A TODOS:

La Dirección de la Escuela, de acuerdo con el protocolo de la visita de acreditación internacional RIBA ha citado a toda la Escuela de Arquitectura, y con ella a nosotros - estudiantes y profesores - a una reunión extraordinaria con los profesores ingleses miembros del RIBA para el día viernes 28 de mayo de 2010 a las 9:30hrs. en el Auditorio de la Facultad de Arquitectura en Playa Ancha. Por este motivo, invitamos a TODOS a asistir y participar de esta excepcional oportunidad de mirar hacia nosotros mismos.

Por otra parte, para cerrar el montaje del Museo Lord Cochrane, citamos a todo el Taller400 - a excepción de Fernando Silva, Aaron Oliveros, José Tapia, Jeanette Sepúlveda, Masiel Pérez, Carolina Arroyo, Claudia Nicolini e Ignacio Quinteros - para el jueves 27 de mayo de 2010 a las 15:30hrs., para cerrar el montaje de los Proyectos de Títulación en el mismo museo, en el Cerro Cordillera.

Esperamos contar con todos Uds. para terminar en el menor tiempo posible.

martes, mayo 25, 2010

FE DE ERRATAS

A todos, en la información recién subida de los formatos de portafolios, hay que
ELIMINAR EL LOGO DE LA RIBA EN TODAS LAS CARATULAS.
Por lo tanto, solo quedarán los logos correspondientes a la universidad y a la escuela.

lunes, mayo 24, 2010

FORMATOS PORTAFOLIOS

Para reparar el enlace roto de rapidshare, se creo un correo riba:
CORREO: exporiba2010@gmail.com
CONTRASEÑA: exporiba2010uv

Cada uno debe ingresar al correo y descargar los 2 archivos base de los PORTAFOLIO TALLER y PORTAFOLIO TEORICOS
Se adjunta otro archivo de imagen, para que elaboren la estructura de carpetas en el cd que acompaña cada portafolio.

Para conseguir información de las asignaturas, ubiquen a sus respectivos profesores durante la mañana del martes 25. En el caso de que no tuvieran información del ramo, crean la carpeta y la dejan vacía. En el caso de las caratulas de los ramos teóricos, debe adjuntarse caratula de todos los ramos cursados con su respectiva ficha de acuerdo al correo anterior. Si no tuvieran información del ramo, imprimir caratula y dejar espacio en blanco.

Suerte a todos y recuerden, los portafolios deben estar listos para mañana martes 25, y serán corregidos a partir de las 10 de la mañana en la Casona Atkinson.

Cualquier comentario lo suben al blog.

jueves, mayo 20, 2010

PORTAFOLIO TALLER RIBA

A todos los alumnos convocados para la muestra de la exposición RIBA 2010,
se les adjunta el formato de la carpeta y modelo de portafolio a llenar.











Imagen tipo formato ficha
Descargar archivo original en siguiente enlace:
http://rapidshare.com/files/389688088/FICHA_PORTAFOLIO.ppt.html





miércoles, mayo 12, 2010

ENTREGA MODELO DE EMERGENCIA

DIA: Viernes 14 de mayo 2010
LUGAR: Sala zócalo Atkinson
HORA: de 13:00 a 15:00 horas.

ENTREGA: 1 Lámina de 55 x 77 vertical según imagen adjunta
1 Modelo con materialidad 1:20


jueves, mayo 06, 2010

VIERNES 7 DE MAYO DE 2010

Les publicamos tres enlaces que ilustran en parte lo que hablamos el lunes pasado.

http://www.argelaguer.info/entitats/cabanes.htm
http://archilibre.org/ESP/inspiration/josep_es.html
http://disparaleatodo.com/lugares/2008/12/24/el-laberinto-de-josep-argelaguer-girona/

Tercera Corrección de Módulos Mínimos de Emergencia. 1:75 / 1:25

Revisar Bases de Convocatoria MUESTRA UNIVERSIDADES en: http://www.bienaldearquitectura.cl/

Lugar: Casa Ignacio Quinteros.
Dirección: Subida Ecuador n°300 casa 6.
Hora: 16:00 hrs.

Se les solicita a todos puntualidad.

lunes, mayo 03, 2010

LUNES 3 DE MAYO DE 2010

Segunda Corrección de Módulos Mínimos de Emergencia.

Revisar Bases de Convocatoria MUESTRA UNIVERSIDADES en: http://www.bienaldearquitectura.cl/

Lugar: Piso Zócalo | Casa Taller Atkinson.
Hora: 16:00 hrs.

Se les solicita a todos puntualidad.

martes, abril 27, 2010

JUEVES 29 DE ABRIL DE 2010

III sesión Taller del Contexto.

Lugar: Auditorio Facultad de Arquitectura, Playa Ancha.
Hora: 15:00 hrs.

Se les solicita a todos puntualidad.

domingo, abril 25, 2010

CLASE LUNES 26 ABRIL

Recordamos el encargo expuesto el día viernes entre brasas
1.- Reestructurar las láminas grupales de acuerdo a las correcciones
2.- Llevar en formato digital una selección personal de todas las fotografías recopiladas en el viaje. Este material deberá reunirse para conformar una muestra fotográfica del primer viaje del taller.

LUGAR: Zócalo casona Atkinson
HORA: 15:30. La clase comenzará a la hora indicada

miércoles, abril 21, 2010

ACERCA DEL ENCARGO




“…me vuelvo cada vez más impaciente con la manera en que las preguntas de arquitectura se están haciendo hoy. Las exploraciones actuales son todas bien intencionadas y abren posibilidades formales sobre las cuales los arquitectos pueden pensar, pero a juzgar por la forma en que las discusiones buscan alguna fuerza superdeterminante ya sea en los materiales, la tectónica, la geometría o el programa, (se podría agregar el lugar), una seria falta de síntesis atraviesa a todas estas aproximaciones (...) Necesitamos estrategias que piensen transversalmente estas exploraciones específicas, las cuales son serias mientras permanecen confinadas dentro de sus tópicos, pero que flaquean cuando tratan de explicar y describir la totalidad de la producción arquitectónica y su relevancia. En el mejor de los casos, el efecto de estas revisiones limitadas es el impacto. Lynn y Gehry nos impactan, Koolhaas y MvRdV nos impactan, pero me rehuso a pensar en la arquitectura como una disciplina conducente al impacto. ¿Qué corta transversalmente? ¿Qué preguntas sintetizan? (...) ¿Cómo podemos pensar en preguntas arquitectónicas en términos no arquitectónicos? Es decir, desde el interior de la disciplina, ¿cómo podemos revisar la manera en que describimos las cosas para nosotros mismos, tal que podamos comunicar la relevancia de nuestros proyectos a los no-arquitectos, pero también para cuestionar constantemente lo que parece fijo en nuestras cabezas?”

Hashim Sarkis, Aga Khan Chair, GSD Harvard University







Nos reuniremos para celebrar y desplegar todas las pistas que nos llevaron al interior de la séptima y octava región, de acuerdo a lo mencionado en el bus.
* Para quienes no pudieron asistir al viaje (Jeannette y Pablo), deben reunirse con el grupo que les corresponde y sumarse a la entrega.

LUGAR: Casa de Claudia Nicolini. 4 norte 220 (entre 4 y 5 poniente, a media cuadra de la prefectura).
DÍA: Viernes 23 abril de 2010.
HORA: 16:00:00 en punto.
ENCARGO 1: lámina 90 x 90 grupal + carta personal a autoridad de alguna de las localidades visitadas.
ENCARGO 2: Producto a las brasas organizado por grupos.

miércoles, abril 14, 2010

BITÁCORA DE VIAJE





Les adjuntamos formato de bitácora personal de viaje.
Cada grupo deberá desarrollar una planimetría del lugar estudiado anteriormente, disectando el territorio en 5 partes asignadas por el grupo a cargo de la localidad de acuerdo a lo visto en clase.
Les adjuntamos además la planificación, con los tiempos estimados dedicados a cada lugar.

No olviden llevar todo lo necesario para las condiciones climáticas del sur.
Suerte y nos vemos en 3 norte esquina Libertad, Viña del Mar. 23:30 hrs.

sábado, abril 10, 2010




A TODOS QUIENES SON PARTE DE ESTE VIAJE, A TODOS QUIENES QUIEREN RECUPERAR LO QUE AUN NO SABEMOS SI ESTA PERDIDO.

A TODOS QUIENES RECORRIERON NUESTRO PAÍS Y FUERON TESTIGOS DE LA DESTRUCCIÓN Y EL ABANDONO VAYA EL MAS SINCERO RECONOCIMIENTO Y DECIRLES QUE NOS ENORGULLECE QUE SEAN PARTE DE ESTE TALLER.

INICIAMOS UN NUEVO CAMINO, PARA LO CUAL NECESITAREMOS QUE TODOS Y CADA UNO DE NOSOTROS ESTE A LA ALTURA DEL SUEÑO TRAZADO.

LES INVITAMOS A SEGUIR CONSTRUYENDO ESTE VIAJE DESDE EL ARROJO Y EL AMOR.

NOS ENCONTRAMOS EL LUNES 12 DE ABRIL EN NUESTRA SALA.

TALLER400 OTOÑO 2010

LUNES 12 DE ABRIL DE 2010

Sesión extraordinaria, la cual utilizaremos para planificar y definir los preparativos del primer viaje a la caleta olvidada o tizón apagado, como se suele llamar a Chome, la que se ubica en la comuna de Hualpén, a 22 kilómetros de Concepción. Para los que aún no lo hayan hecho, les recordamos leer e imaginar la entrada anterior titulada Lugar Sagrado. El encargo único para todos y para el lunes trata de una lectura obligatoria del texto citado a continuación:

LECTURA OBLIGADA
Monumentos. Dos de Terragni.(*)
Por Josep Quetglas

El texto original - con imágenes incluidas - lo pueden encontrar en: http://www.arranz.net/web.arch-mag.com/6/homeless/06s.html

Los monumentos de cuya fealdad no pueda sacarse partido deberán dejar sitio a otras construcciones. potlatch, n.23, 13 oct. 1955

El Movimiento Moderno concentró su atención en la vivienda, la ciudad, el lugar de trabajo y de ocio: la arquitectura de los monumentos parece haber sido un asunto menor o marginal, escaso en obras y debates, echado atrás hasta el siglo XIX.
Sin embargo, quizás en razón de su misma singularidad, los monumentos pueden haber sido el pequeño escenario donde quedasen dibujadas, con más libertad y precisión, impremeditadamente, las actitudes personales de cada autor. Es en ellos donde las tensiones de cada personalidad afloran en superficie, más cargadas, más visibles.

El propio origen de la arquitectura moderna no sólo estuvo acompañado, sino que se apoyó directamente en una reflexión acerca del concepto de monumento.
No hay una teoría de la arquitectura moderna que no haya colocado al monumento como origen mismo de la diferencia entre construcción y arquitectura: desde Ruskin, Viollet o Loos.

Para Viollet, en el primero de sus "Entretiens", la piel del animal cazado puesta sobre la cabaña, y no la misma cabaña, es lo que señala la aparición de la arquitectura: ornamento y monumento como conmemoración, como memoria celebrativa. La cabaña es construcción, condición necesaria pero no suficiente para la aparición de arquitectura. Arquitectura es una relación entre el espectador y la obra, donde se produce una mutua referencia hacia algo que no está ahí, que es lo conmemorado.

En Ruskin, como en Viollet, la construcción tampoco basta. La muralla de una ciudad, escribe Ruskin en su primera "Lámpara", es construcción, buena construcción: bien trabada, inexpugnable, que inspira seguridad a los habitantes y fortaleza a los asaltantes: pero no es, por sí misma, arquitectura. Sólo cuando hay algún trabajo de más en su construcción, derrochado, sin justificación, gratuito, innecesario, ritualmente cumplido, aparece arquitectura.
El ornamento es, para Ruskin, conmemoración del trabajo hecho por sí mismo, sin más objeto, gratis.
Como en Viollet, en Ruskin el ornamento-monumento remite hacia algo que no está aquí, que sucedió antes: el gesto del trabajo de más, ritualmente cumplido. La arquitectura empieza donde acaba la utilidad de la construcción.

Loos, ruskiniano estricto, es quien lleva al límite esta definición. Sólo existirá arquitectura más allá de lo funcional, en el monumento funerario y en el monumento conmemorativo: no como añadido a lo utilitario, sino como alternativa a lo utilitario. Todo lo anterior, lo que tenga dependencia con la necesidad y la vida, será construcción. Arquitectura ocurre allí donde no hay vida.



(Desde este punto, la charla trató de rastrear algunos monumentos casi contemporáneos entre sí, desde los años 20 a los 40, en los que era posible ver desplegados, más allá de caracteres comunes (todos ellos tenían como motivo conmemoraciones políticas, por ejemplo), definiciones arquitectónicas claramente enfrentadas. Por definiciones arquitectónicas entiendo el modo de ver que la obra propone al espectador, y los elementos con los que constituye su forma.

Los monumentos repasados fueron:

el Monumento a los caídos de Marzo, de 1920-22, en Weimar, de Walter Gropius;
el Monumento a la victoria en la guerra fino-soviética, de 1959, en Suomussalmi, de Alvar Aalto (éste era el único que escapaba del arco cronológico);
el Monumento a Paul Vaillant-Couturier, de 1937, en Villejuif, de Le Corbusier;
el Monumento a Lenin, de 1942, en Londres, de Berthold Lubetkin;
y los Monumentos a los Caidos, de 1926-32, en Erba Incino, y a Roberto Sarfatti, de 1934-35, en el Col d'Echele, de Giuseppe Terragni.

A continuación sólo se recogen algunos comentarios sobre estos dos últimos monumentos. La posibilidad de construir un modelo de relación espectador-obra, como definición de forma en arquitectura, queda, así, aplazada para otra ocasión.)



Monumento a los Caídos en Erba Incino

El monumento conecta dos usos de la ciudad: el profano y el celebrativo. Uno y otro están separados por un desnivel de unos veinticinco metros, que la escalinata del monumento salva.
En la parte baja está la ciudad de cada dia, dispersa y agrupada en torno a varios centros. En la parte alta está el parque, el Teatro-parco Licinium, con tal orografía que permite concentraciones de los habitantes, y su uso para representaciones teatrales, espectáculos musicales o fiestas.

La primera imagen del monumento ocurrirá, por lo tanto, desde abajo, desde el cruce de calles a su nivel inferior. El esquema al que la memoria acude es, en ese caso, simultáneamente, el de una acrópolis y un calvario.

Pero cuando se está enfrente de ese desprendimiento infinito de escalones que es el monumento, entregándose al suelo de la ciudad y abriéndose en ondas cada vez más amplias, el monumento parece comportarse según otra figura: sabemos que es una escalera de subida, pero lo que vemos y sentimos es un movimiento derramado, material y efectivo, de bajada.

Puede comprobarse fácilmente. Basta decidir dónde añadiríamos un escalón más, si arriba o bien abajo. La cota superior está fijada. Coinciden articuladas entre sí, como en la pasarela de un barco atracado al muelle, la cota de la cima con la cota de la escalinata. En cambio, abajo parece caber siempre la posibilidad de ir añadiendo escalones, que serían cada vez de mayor diámetro, hasta cubrir, ¿por qué no?, la calle en toda su calzada.

Ese efecto lo consigue Terragni por una escenografía muy cuidadosa.

Primero, en la parte alta, bloqueando el ascenso de la escalinata, hay asomando como un tapón, una superficie cilíndrica convexa, la cripta, más baja que la exedra cóncava, alta y retrasada al fondo. Eso hace que la escalinata quede visualmente bloqueada por arriba, sin posibilidad de seguir subiendo. Arriba está su extremo sólido. Es más: los profundos intercolumnios oscuros de la cripta juegan como fuente origen de la corriente interminable de escalones que brota y mana hacia abajo, como un torrente de piedra sereno y grave.

A su vez, en la parte inferior, la línea horizontal que remata el muro de contención paralelo a la calle hace de verdadera línea de suelo: bajo ella, los escalones pierden su solidez, se entregan licuados en una presencia de mancha más húmeda y expansiva, la de la escalinata en semicírculo, con discos cada vez más anchos, ocupando escalón a escalón el área de la calle.
El efecto de esa línea horizontal, a más de 4 metros de altura, está reforzado por el zigzagueo de los cuatro pares de trazos inclinados del zócalo, de la misma pendiente que la escalera y el monte.

De continuar manando la fuente de piedra -y es inagotable, como inagotable es la presencia de la sangre de los caídos- podría llegar a cubrir la ciudad entera. Pero no como cubren Herculano las cenizas de un volcán, paralizando y petrificando la vida de sus habitantes, sino como cubre la sangre de los mártires: estimulando, encuadrando y exaltando la acción y la ciudad. Ya nuestra emoción al ver avanzar hacia nosotros el desprendimiento de piedra es parte del efecto vivificador que nos ha englobado. Estamos ya dentro de los semicírculos.

Y subimos.

Sólo ahora, después de haber llegado a entenderse el monumento como solemne procesión en descendimiento, puede empezar a sentírsele simultáneamente como ascensión, como conexión de la ciudad baja hacia su acrópolis y como camino de subida.

Desde que pisamos sobre el primer escalón, la imagen del monumento cambia. Desaparece éste como figura definida, al estar nosotros en su interior, y queda substituido por una misma imagen próxima repetida indefinidamente: los escalones que vamos subiendo. Otro, y otro igual al anterior, y otro igual al anterior...
Ese desvanecimiento del monumento como objeto exterior es correlativo a un aumento de presencia por cuanto ocurre en nuestro propio cuerpo: nos estamos cansando, ya cuesta respirar, cada vez las piernas y los pulmones tienen mayor peso y viscosidad.

¿Cuál es la forma del monumento? ¿Dónde está lo monumental? No donde habíamos creído hasta ahora. Sólo puede advertirse efectivamente al acoplarse a él, siguiendo su movimiento, al subirlo. Es el cansancio, y no la piedra, el monumento ofrecido a los caídos. Nuestro cansancio, al subir la interminable escalinata, y el cansancio de quienes, antes nuestro, construyeron. O, mejor, hay una doble oferta, un intercambio de presentes. Ellos, los caídos, los inmateriales, nos dan desde su cripta la fuente de piedra que mana y brota y no acaba. Nosotros, los materiales, quienes existimos, les damos a ellos algo inmaterial, nuestro cansancio, nuestra dificultad en respirar, nuestro aliento entrecortado. Ambos sacrificios se entretejen aquí, el de los caídos y el de los vivos, el de la ciudad alta y el de la ciudad baja, el del suelo y el del cielo.

Dibujos de la mano de Terragni en los márgenes de los planos del proyecto, y esquemas quizás para bajorrelieves, muestran ese doble movimiento: el cuerpo sin fuerzas, que se vence, sostenido por otro cuerpo, que lo ayuda.

El monumento tiene tres estratos: el superior, de la cripta y la exedra; el intermedio, de la escalinata recta: y el inferior, de la escalinata semicircular.
Si el tramo de la escalinata semicircular tiene todos los atributos del peso de la tierra, la cripta y la exedra están hechos de un materia más liviano, que incorpora y participa de lo aéreo: la visión de recortes de cielo entre los arcos de la exedra hace que el monumento no quede detenido sobre la cima de la colina, pesando sobre ella, sino que se trasmita hasta las nubes, los astros y el cielo, donde ya nada duele.




Monumento a Roberto Sarfatti en el Col d'Echele

Si el Monumento de Erba Incino no es sino coral, y sólo se entiende su uso en colectivo, procesional, en el corazón público de la ciudad, el Monumento a Roberto Sarfatti es tan puntual como individualista.

El origen de la arquitectura tiene también aquí algo de topográfico, en cuanto trata de situar un lugar, de precisar un punto: quiere levantarse exactamente allí donde el voluntario de diecisiete años Roberto Sarfatti cayó, el 28 de enero de 1918, intentando conquistar para los suyos la cima del Col d'Echele.

Ha quedado constancia de la paranóica precisión con que Terragni, ayudado por su hermano topógrafo y por las encuestas entre los supervivientes, trata de localizar el punto exacto donde cayera el joven. Así, el monumento tendrá entre los componentes de su forma el de localizar el espacio: vectorializar el paisaje hacia un punto.

El proyecto conoce tres momentos bien especificados.

En una primera versión, puede entenderse como un "obelisco moderno", si se me excusa aquí el uso del término "moderno", sólo como variante estilística, pero creo que podría haber sido del gusto de la gente de aquel tiempo. "Obelisco moderno" quiere decir un obelisco que, además de ser una referencia vertical estable, incorpora dimensiones de temporalidad que introducen el movimiento del espectador hacia el obelisco, y la modificación de la presencia del obelisco en las etapas del recorrido. Como si de la película de los acontecimientos pudiera hacerse en molde una contracción plástica.

Para entender su espacialidad, hay que tener en cuenta las indicaciones de movimiento que fijan los escalones sobre las plataformas y las frontalidades de muros y lápidas, que van indicando giros sucesivos a noventa grados.

Son dos piezas en ele, una sobre otra, de distintas proporciones, que originan un recorrido en espiral atraido hacia un punto que, en las perspectivas, el obelisco-lápida oculta. Se trata de un procedimiento escenográfico caro a Terragni, que puede ser asimilado a lo que ocurre al descorrerse un telón frente a una escena teatral.

La segunda versión del proyecto cambia radicalmente. Es ahora una plataforma rectangular de piedra, de más de 35 metros cuadrados y alta casi 4 metros y medio, a la que se llega por cuatro caminos orientados según los cuatro puntos cardinales. Sobre la plataforma, un cubo de piedra de 8 metros cúbicos sostiene un enorme monolito, de 7 metros por 4, bajo el cual hay que pasar para subir a la plataforma.

Monolito ancestral, tan brutal en su esfuerzo como meticulosamente preciso en su localización y orientación. El monumento está en el derroche absurdo de su construcción -se hubiera paralizado el transporte ferroviario y de carretera del norte de Italia, de haberse llevado el material hasta el lugar, que carecía además de infraestructura viaria para tal movimiento-, y en la humillación consentida de quien asciende hasta la plataforma, pasando bajo el peso de la piedra, incinando la cabeza.

Aquí la memoria convoca la arquitectura prehistórica y los altares romanos, en cuanto son selectores de cielo y paisaje, adecuados a la consulta que da augurio.

La última versión del proyecto reduce la extensión de monumento hasta más de una cuarta parte. Ahora se ha convertido en un monolito vertical, al que se asciende por una escalinata a 30 grados que pasa por un estrecho desfiladero, medio oculto por dos biombos de piedra en ele, que preservan y anuncian, esconden y muestran, el punto donde el monolito se hinca en el suelo.

A diferencia de Erba Incino, se trata de una arquitectura que puede visitarse con la mirada sola. Acercarse hasta ella para considerar el signo con distancia y respeto.

Una vez intenté a ir hasta él. Lo suponía, erróneamente, en los alrededores de Como. No llegué: nadie conocía allí el Col d'Echele.

Me gusta imaginarlo solo, por alguna parte que no traen los mapas, entre lo mas estériles siempre deshabitadas, con las letras perdidas, como un signo ajeno al mundo, y muy cerca de aquí.


Josep Quetglas

(*) parte de una conferencia dada en el Centro Galego de Arte Contemporánea de Santiago de Compostela con motivo de la exposición de la obra de Giuseppe Terragni, en Mayo de 1997.

jueves, abril 08, 2010

VIERNES 9 DE ABRIL DE 2010

Definición del lugar de destino, viaje y proyecto*.
*correspondiente a módulo de integración con la asignatura Procesos Constructivos II.
Lugar: Casa Taller Atkinson
Hora: 15:00 hrs.

INVITADO: JAN PUERTA, fotógrafo, corresponsal de guerra, periodista, escritor.
http://www.blogger.com/profile/18322474521246776537
Lugar: Casa Taller Atkinson
Hora: 17:30 hrs.

Se les solicita a todos puntualidad.

martes, abril 06, 2010

LUGAR SAGRADO

En relación a lo expuesto el día lunes 05 de abril, complementen estos escritos llenándolos de las imágenes que el propio texto no contiene, y que a la vez, sugiere y reclama. En cierta medida, la tarea individual de completar el siguiente texto vendrá a engrosar el imaginario personal, acción necesaria para el comienzo del desarrollo del proyecto del viaje. Teniendo como punto de partida el hecho de que todas las culturas consideran algunos lugares de su geografía como lugares sagrados, nos asomamos al problema del origen y del campo de lo santo. Prestemos especial atención a la subjetividad de la actual reviviscencia de lo santo y a su crisis, también actual.


• El concepto de lugar sagrado es subjetivo y al mismo tiempo debe ser aceptado por la mayoría, pues pertenece a las creencias del individuo (su propio lugar sagrado) o a las de una determinada comunidad, y en ambos casos debe ser aceptado y respetado por los demás, siempre que no vulnere los derechos del otro.

Los lugares sagrados pueden ser de diversos tipos:

• Altares privados, que pueden servir para honrar a los antepasados, como sucede en Oriente con los miembros fallecidos de la familia, o para honrar a un santo o virgen, como sucede en América Latina. En ambos casos se reserva un lugar de la casa o de la propiedad con ese fin.
• Santuarios y templos, construidos por una comunidad de creyentes para honrar a una divinidad, santo o espíritu de su creencia o religión. En este tipo de lugares sagrados se incluyen las(edificio)|iglesias]], las ermitas, las catedrales, las mezquitas y todos los templos grandes y pequeños que, por ejemplo, pueblan países como Japón, o poblaban países como Grecia. Como los altares, si son de adoración a un santo o divinidad, en estos lugares se les pueden pedir favores, como curaciones o la resolución de un problema determinado.
• Monasterios, conventos y abadías, donde viven un grupo de religiosos dedicados a la oración y a otras actividades dedicadas a cumplir los preceptos de sus religión. Los más importantes son los cristianos, los hindúes, los budistas y los sintoístas.
• Cementerios, donde una comunidad honra la memoria de sus antepasados; no son lugares de peregrinación y pueden ser grandes y pequeños, como las huascas andinas.
• Monumentos megalíticos, que representan una primera aproximación a la divinidad y al más allá, en forma de monumentos funerarios y de santuarios, como Stonehenge, que parece construido para adorar al sol.
• Pinturas rupestres, que son el primer indicio del despertar espiritual de la humanidad. Empiezan representando escenas de caza, pero muy pronto aparecen en ellas los antepasados de la tribu, divinidades o espíritus que sirven de enlace entre nuestro mundo y el más allá.
• Lugares de la naturaleza: árboles sagrados, como los que adoraban los celtas, entre los que destaca el roble; fuentes; desfiladeros; montañas inaccesibles, cualquier rincón donde la presencia de nuestros ancestros o de los dioses de la tribu se haga evidente. Son lugares de poder, y muchos se han convertido en santuarios después de las apariciones. Otros, son inmutables, como el monte Everest, la gran madre de los sherpas. Muchos han dejado de serlo porque la historia se ha olvidado de ellos, o han desaparecido debido a los cambios ambientales o a la presión humana.
• Los bosques sagrados merecen una atención especial, pues pertenecen a creencias muy antiguas en su mayoría desaparecidas. En la India, donde aún se consideran sagrados muchos de ellos, en 1995 se censaron 13.270 bosques sagrados, pero podría haber más de cien mil, porque su tamaño oscila entre 1000 m² y 900 ha. Los mejor conservados están en Tamil Nadu, donde hay censados 448; cada uno de ellos está asociado a una deidad, un dios de la aldea o espíritu antiguo, como Ammán, diosa de la fertilidad; una encarnación de Visnú, como Ayyappan o Ayyanar, y en general a dioses shivaístas o visnuistas. Pudieron haberse iniciado como jardines de un templo. En Europa hay restos de bosques sagrados en Francia, el Reino Unido e Irlanda, generalmente druídicos. Las tribus galas tenían grupos de árboles sagrados en cada pueblo. En la Antigua Roma había bosques consagrados a Diana cazadora y a otra deidades forestales, igual que en la Antigua Grecia. En África se adora a determinados árboles en algunos lugares, como el baobab, la kigelia o el tamarindo.

Aborígenes australianos [editar]
Actualmente, más del 70 por ciento de los aborígenes australianos se declaran cristianos, el resto declara no tener religión y unos pocos se declaran musulmanes. Sus creencias ancestrales, que se manifiestan oralmente, varían debido a los muchos pueblos indígenas que habitan Australia, pero tienen en común la veneración de la tierra y la convicción de que todo procede del llamado Tiempo del Sueño (Dreamtime), una dimensión temporal separada de la nuestra en la cual nuestros ancestros vivieron antes de dar lugar al mundo tal como lo conocemos, con la intervención de seres primordiales como la Serpiente del arco iris. Muchos creen que aún es posible acceder a esa dimensión mediante rituales. Los lugares sagrados son en este caso lugares de iniciación donde se han dibujado en la roca los mitos.
• Karlu Karlu: (Devil's Marbles Conservation Reserve), sitio sagrado de gran interés geológico para los aborígenes kaytetye y warrumungu, en el norte de Australia. La única piedra de este lugar que hay en Alice Springs, tierra de los arrente, se trasladó para cubrir una sepultura.
• Uluru: (Ayers Rock), lugar y montaña sagrada para los pitjantjatjara y los yankunytjatjara.
• Kata Tjuta: (Los Olgas), muy cerca de Ayers Rock, son 36 domos de piedra, sagrados para los Pitjantjajara.
• Hindmarsh: isla sagrada para los ngarrindjeri.

África milenaria [editar]
Las pinturas rupestres están asociadas, en general, a los rituales de la caza, aunque pueden tener otros sentidos siempre relacionados con la figura del chamán y el despertar del espíritu y del concepto de lo sagrado en la especie humana.
• Tsodilo: lugar sagrado para los bosquimanos en Botswana, al oeste del delta del Okavango con pinturas rupestres.
• Bandiagara: escarpe de 150 km de longitud y 500 m de altura a cuya sombra viven los dogón, en Malí, con numerosos enclaves sagrados, como el de los ritos de iniciación cerca de Songo o los santuarios dedicados a su protector sobrenatural Binu.
• Colinas de Matobo: pinturas rupestres en el Parque Nacional de Matobo en Zimbabue, lugar sagrado para los shona.

Antigüedad [editar]
• Monumentos megalíticos: construcciones arquitectónicas con grandes bloques de piedra.
• Stonehenge: monumento megalítico de la Edad de Bronce y el Neolítico en Inglaterra.
• Círculos de piedra: monumentos megalíticos de carácter religioso repartidos por Inglaterra e Irlanda.
• Menhires y barcos de piedra: monumentos megalíticos del norte de Europa.
• Laberintos: pueden ser de piedra, grabados en la piedra o de hierba. Se han encontrado por toda la India, grabados en piedra y relacionados con la batalla de Kurukshetra, narrada en el Majábharata; en Creta, donde se encuentra el famoso laberinto del Minotauro; en la Antigua Roma, en numerosas pinturas y mosaicos antiguos; en Inglaterra, donde son de hierba, se conocen como turf mazes y hay de varios tipos: los mizmaze, los troy town, los walls of Troy, los Julian's Bower y los Shepherd's race, todos de origen medieval; en los países bálticos, donde hay más de seiscientos de diversos tipos, dedicados a los dioses de la mitología nórdica, como los de Tibble, en Suecia, o los de Graitschen y Steigra, en Alemania; en Francia, donde son muy conocidos los laberintos de las catedrales, entre ellas la de Arras, Auxerre, Bayeux, Chartres, Poitiers, Reims, Saint-Omer y Saint-Quentin, muchos de ellos destruidos y todos ellos símbolo del camino a recorrer para alcanzar a Dios, y por último en Arizona, Estados Unidos, grabados en piedra por los indios hopi, los navajos y los pimas, en éste caso para representar el tortuoso camino que debe recorrer el pima para emerger al mundo real.
• Carnac: los alineamientos de Carnac son un conjunto de alineaciones de monolitos precélticos en la península de Bretaña, Francia. Es el monumento prehistórico más extenso del mundo.

Antiguo Egipto [editar]
La civilización del Antiguo Egipto es la que ha perdurado más tiempo en la historia de la humanidad. La existencia de dioses como Horus se inicia en el delta del Nilo más de tres mil años antes de Cristo y decae paulatinamente con la conquista romana en el siglo I a. C., aunque fuera el cristianismo, en la persona de Justiniano I, quien prohibió el culto a Isis en el siglo VI. El periodo de expansión del Imperio egipcio declina en el siglo VI a. C. con la dinastía Kushita y Egipto pasa a depender de gobernantes de otros imperios.
Los dioses egipcios son numerosos y teniendo en cuenta que también adoraban a ciertos animales, como encarnaciones divinas, los lugares sagrados se cuentan por millares; de éstos han llegado a nosotros los restos de centenares, de los cuales citamos los más importantes y las ciudades donde se encontraban.
• Abidos: ciudad con un templo de culto a Osiris y lugar de enterramiento de faraones desde 3000 a. C., durante las dinastías I y II, en un valle cerrado, cercano al Nilo y a la capital Tinis. Cuando la capital se trasladó a Menfis en 2800 a. C., continuaron haciéndolo de manera simbólica, erigiendo cenotafios. A finales de la dinastía V, el culto de Osiris del delta se desplazó a Abidos y empezaron a celebrarse los misterios de Osiris. Durante varios siglos todo el mundo quiso enterrarse junto a la supuesta tumba del dios del mundo subterráneo, la Duat, que se creía en este lugar, aunque realmente era la tumba del faraón Dyer, de la I dinastía.
• Abusir: una de las necrópolis de Menfis (junto con Giza, Saqqara y Abidos, declaradas Patrimonio de la Humanidad), donde se encuentran importantes pirámides entre las que destaca la de Sahura, de la dinastía V, con su templo funerario, aunque se encuentran en bastante mal estado. La más alta es la de Neferirkara-Kakai, de 72 metros.
• Alejandría: ciudad con un templo, centro de adoración a Serapis, fusión del toro sagrado Apis y de Osiris, en el periodo helenístico. Serapis se convertirá en el símbolo de la dinastía Ptolemaica que gobernará en Egipto después de Alejandro Magno.
• Bubastis: ciudad con un templo, centro de culto de la diosa gata Bastet, de la felicidad, la fecundidad, la danza y la música. Se encuentra en la necrópolis de Menfis, cerca de Saqqara. También se le llama Bubasteión, y se halla cerca de la pirámide de Teti.
• Cocodrilópolis: ciudad con un templo, centro de adoración del dios cocodrilo Sobek, de la fertilidad, la vegetación y la vida, adorado en el oasis de El Fayum. Capital del nomo XXI, en antiguo egipcio se conocía como Shedet, los griegos la llamaron Cocodrilópolis, por la adoración del dios cocodrilo, uno de cuyos ejemplares era venerado como símbolo del dios en el templo, y Ptolomeo I la renombró como Arsinoe, en honor de su hija. Actualmente, se conoce como Medinet el-Fayum.
• Colosos de Memnón: son dos gigantescas estatuas de piedra del faraón Amenofis III, cerca de Tebas, que presidían la entrada a un fabuloso complejo funerario y centro de culto, hoy desaparecido, dedicado al faraón.
• Dahshur: una de las necrópolis de Menfis, en la que destacan las dos pirámides de Seneferu, primer faraón de la dinastía IV, una denominada "romboidal", y la otra, conocida como pirámide Roja por su color, es la primera pirámide del mundo de caras lisas. Mucho más tarde, Amenemhat II, de la dinastía XII, declaró Dashur necrópolis real y se construyeron tres pirámides, la suya, la de Sesostris III y la de Amenemhat III, conocida como pirámide Negra, prácticamente derruida pero aún imponente.
• Deir el-Bahari: lugar sagrado situado en un valle frente a Luxor, en la orilla occidental del Nilo, donde se encuentran tres importantes templos funerarios: el del faraón Nebhepetra Mentuhotep II, de la dinastía XI, y los de la reina Hatshepsut y su sucesor, Tutmosis III, de la dinastía XVIII.
• Dendera: ciudad con un templo, centro de culto a Isis y Hathor. Fue capital del nomo VI del Alto Egipto y en su necrópolis se encuentran importantes tumbas del Imperio Antiguo.
• Edfú: capital del nomo II del Antiguo Egipto cuyo templo principal estaba dedicado a Horus.
• Elefantina: isla del río Nilo que se encuentra frente a Asuán, donde se adoraba a los dioses Jnum, Satet y Anuket.
• Esna: capital del nomo III, con un hermoso templo dedicado a Jnum, dios carnero adorado en Elefantina y Esna. Los griegos la llamaron Latópolis.
• Filé: antigua isla, en el río Nilo, actualmente inundada por la presa de Asuán, donde egipcios, griegos y romanos erigieron varios templos importantes dedicados a la diosa Isis.
• Giza: es la necrópolis más importante del Imperio Antiguo de Egipto, en las cercanías de El Cairo, pues contiene las tres pirámides más importantes y grandes de todo el mundo, de Keops, Kefrén y Micerinos, de la IV dinastía, además de la Gran Esfinge y una serie de pirámides menores y templos funerarios.
• Heliópolis: con santuario, centro de culto de Atum y la Enéada heliopolitana.
• Hieracómpolis: capital del nomo III del Alto Egipto, en el delta, y una de las primeras ciudades del país, con un centro de culto de Horus; es el lugar donde se encuentran los templos egipcios más antiguos. De aquí proceden la paleta de Narmer y la maza de Horus Escorpión, uno de los primeros reyes del antiguo Egipto y que inspiró la película El Rey Escorpión.
• Leontópolis: ciudad con un centro de adoración a Maahes, Sejmet y Bastet.
• Luxor: nombre moderno de la antigua Tebas, capital del Alto Egipto, que posee dos importantes templos dedicados a Amón y la Tríada tebana: el de Luxor y el de Karnak, unidos por la Avenida de los Carneros. Es un importante centro turístico, del cual parten los cruceros para Asuán y las excursiones al Valle de los Reyes y a los Colosos de Memnón.
• Karnak: santuario de Amón-Ra, Montu, y Mut en la ciudad de Tebas, actual Luxor (Al-Uqsur).
• Kom Ombo: con un imponente templo dedicado a Sobek, a orillas del Nilo, en el nomo I del Alto Egipto.
• Medinet Habu: pequeña ciudad situada frente a Tebas, en la orilla occidental del Nilo, conocida por el templo funerario de Ramsés III, el "templo del millón de años", construido cerca de otro templo más antiguo dedicado a Amón.
• Meidum: con una necrópolis situada a unos cien kilómetros al sur de El Cairo, donde se encuentra varias grandes mastabas del Imperio Antiguo y una pirámide, también llamada la falsa pirámide, o pirámide de Huny, último faraón de la III dinastía, aunque se cree que la acabó de construir Seneferu, primer faraón de la IV dinastía. En realidad era una gigantesca mastaba escalonada, de ocho gradas y casi cien metros de altura, construida en torno al 2600 a. C. que Seneferu conformó de caras lisas.
• Menfis: capital del Imperio Antiguo de Egipto y del nomo I del Bajo Egipto, a 20 km de El Cairo. Fue capital del imperio egipcio entre las dinastías I y VIII, y en 1979 fue declarado Patrimonio de la Humanidad junto con sus importantes necrópolis de Saqqara, Giza, Abusir y Dahshur. Tenía un centro de culto a Ptah y Apis.
• Mendes: ciudad con un centro de culto de la Tríada de Mendes, formada por Banebdyedet, el dios carnero de Mendes; Hatmehit, la diosa madre, forma de Isis y Hathor, y Harpajered o Harpócrates, el Horus niño originario de Heliópolis. La ciudad de Mendes, actual Tell el-Ruba, fue capital del nomo XVI durante el gobierno romano.
• Meroe: capital del reino nubio de Meroe, en Sudán, sucesor del reino de Napata, origen de la dinastía XXV de Egipto. Destacan las impresionantes pirámides funerarias en medio del desierto. Los kushitas, habitantes de Meroe, adoraban a Amani (Amón) como dios principal.
• Nejeb: actual El-Kab, con un centro de culto a Nejbet, diosa patrona del Alto Egipto. Fue capital del nomo III desde la dinastía XVIII.
• Saqqara: necrópolis principal de la ciudad de Menfis consagrada a Sokar, dios menfita del mundo subterráneo, Duat, donde se encuentran una serie de importantes templos funerarios y pirámides construidas por faraones del Imperio Antiguo. Destacan la pirámide escalonada construida por Imhotep, la primera de grandes dimensiones, para el faraón Dyeser (Zoser), y el Serapeum de Saqqara, lugar de enterramiento de los toros sagrados Apis.
• Tanis: ciudad con el centro septentrional de adoración de la Tríada tebana: Amón, Mut y Jonsu. Fue capital del nomo XIX del Bajo Egipto y de todo el imperio entre las dinastías XXI y XXIII, las dinastías taníticas.
• Valle de las Reinas: necrópolis del Antiguo Egipto donde se hallan enterrados reinas y príncipes de las dinastías XIX y XX, entre ellas la reina Nefertari.
• Valle de los Reyes: necrópolis del Antiguo Egipto donde se hallan enterrados gran parte de los reyes del Imperio Nuevo. Se encuentra frente a la ciudad de Luxor, antigua Tebas, al otro lado del río Nilo.

Antigua Grecia [editar]
La historia de Grecia se inicia en el Paleolítico y aparece en la historia con las civilizaciones minoica, en la isla de Creta, y micénica, en el Peloponeso. Estos últimos absorben a los cretenses y conquistan todas las islas del mar Egeo. En el siglo VIII aec aparecen las primeras ciudades estado y en el siglo VI a. C. Atenas y Esparta ya son grandes potencias. En el siglo de Pericles (siglo V a. C.), ambas se enfrentan a los persas y los derrotan. En el siglo IV a. C., Tebas (la capital de Macedonia, gobernada por Filipo II) se convierte en la ciudad dominante y poco después su hijo Alejandro Magno convierte a Grecia en parte de su imperio. En la capital de Macedonia, siglo II a. C., Grecia se convierte en parte del Imperio romano. Los lugares sagrados de la antigua Grecia son innumerables, tantos como templos erigidos en honor de los dioses por todo el país, por lo tanto sólo podemos mencionar los más destacables, todos ellos lugares arqueológicos situados en marcos más amplios que nos sirven de referencia.
• Egina: es la mayor isla del golfo Sarónico, a 30 km al sur del puerto de El Pireo. Destacan en la isla, que posee unos 15 000 habitantes y produce los mejores pistachos del mundo, el templo de Afea, divinidad local asociada a Atenea, con escenas que representan la guerra de Troya. También son destacables el monasterio de la Santísima Trinidad, construido por san Nectario de Egina, santo que murió en 1921, y la catedral ortodoxa, una de las mayores de Grecia.
• Monte Olimpo: es la montaña más alta de Grecia, con 2917 m de altitud, donde los antiguos griegos situaban la residencia de los dioses, el hogar de los doce olímpicos, regidos por Zeus.
• Atenas: capital de la moderna Grecia, lo fue también de la Ática como ciudad estado en la Antigüedad. En la ciudad destacaban como lugares de culto el Partenón, sobre la Acrópolis, donde se adoraba a Palas Atenea, el Ágora, centro político, económico y social donde se encontraban diversos templos, entre los que destaca el Hefestión.
• Corinto: ciudad estado situada en el istmo de Corinto, en el Peloponeso. De la ciudad antigua se han conservado los restos de un templo dedicado a Apolo.
• Delos: una de las islas más pequeñas (3,5 km²) de las Cícladas, en el mar Egeo.
Zeus la eligió como lugar de nacimiento de Apolo y Artemisa. En ella se encontraba un importante santuario dedicado a Apolo.
• Delfos: ciudad de la Fócida, a los pies del monte Parnaso, donde se hallaba el santuario más importante de Apolo. A él acudían reyes y gobernantes para consultar el oráculo, el más importante de la Antigüedad hasta que fue saqueado por los romanos.
• Dodona: santuario dedicado a Zeus y segundo oráculo de Grecia después de Delfos. Se encontraba en el Épiro, cerca de la actual frontera con Albania.
• Eleusis: pequeña población a unos 30 km de Atenas, centro de culto de Démeter y Perséfone y lugar donde se celebraban los misterios eleusinos, ritos de iniciación anuales al culto de estas diosas, con la celebración de la vuelta a la vida de Perséfone, que había sido secuestrada por Hades, dios del inframundo.
• Isla de las Serpientes, o Leuce, centro de culto de Aquiles, donde había un pequeño templo y un oráculo.
• Olimpia: ciudad de la Élide donde se originaron los Juegos Olímpicos. También era un centro de culto con un gran templo dedicado a Zeus.
• Paestum: ciudad greco-romana situada en la Campania, a unos 85 km de Nápoles. Conocida como Poseidonia por los griegos, en ella se encuentran los restos de tres importantes templos dedicados a Hera, Apolo y Atenea.
• Monte Cilene: montaña más alta (2374 m) de la Arcadia, en el Peloponeso. En una cueva de este monte nació Hermes y en su cima se construyó un templo dedicado al mensajero de los dioses.
• Rodas: es la isla más extensa del Dodecaneso, al sur de la costa de Turquía, con casi 1400 km². En la Antigüedad, estaba consagrada a Helios, dios del sol, y en su nombre se construyó el Coloso de Rodas (quizá de 32 m de altura), que abría paso al puerto de la capital. Fue una de las maravillas del mundo hasta su destrucción por un terremoto en el año 223 a. C. La isla se convirtió en escala de las naves cristianas durante las Cruzadas, y en ella se construyó el castillo de la Orden de San Juan de Jerusalén.
• Samos: isla situada en el mar Egeo, frente a las costas de Turquía. Fue un importante centro comercial en la Antigüedad y como tal dotado de un centro de culto notable, en este caso el Hereo de Samos, templo dedicado a la diosa Hera declarado Patrimonio de la Humanidad en 1992
• Tirinto: antigua fortaleza situada en la Argólide, en el Peloponeso. Según la mitología, fue el lugar de nacimiento de Heracles. Perteneció a la civilización micénica.
• Pella: capital de la antigua Macedonia y lugar de nacimiento de Filipo II y de su hijo Alejandro Magno. En sus ruinas se encuentran los fabulosos mosaicos de Dionisos, el rapto de Helena, la caza del ciervo y la amazonomaquia, un santuario consagrado a Afrodita, otro a Darron, dios guerrero local que sólo aparece en una inscripción del siglo II a.C. al sudoeste de la ciudad y el Thesmoforion, consagrado a Deméter Tesmófora y en cuyo honor se celebraban en ese lugar las Tesmoforias.
• Vergina: llamada en la antigüedad Egas o Aigai, fue la capital de Macedonia después de Pella. Aquí se encuentra actualmente un importante yacimiento arqueológico reconstruido como museo con varias tumbas reales, entre las que destaca la de Filipo II.

América precolombina [editar]

Cultura azteca [editar]
Los aztecas o mexicas son el pueblo dominante en el norte y centro de Mesoamérica entre principios del siglo XIV y la llegada de los españoles en 1521 aproximadamente. Poseen una religión sincrética que absorbe y añade a su panteón los dioses de los pueblos conquistados a lo largo de los siglos, especialmente una vez asentados en el valle de Anáhuac, en el centro de México.
• Tenochtitlán: capital de imperio mexica-azteca entre 1325 y 1521, con la llegada de los españoles.
• Teotihuacán: ciudad multiétnica, capital cultural del valle de México entre 292 a. C. y 900.
• Malinalco: centro ceremonial donde se ordenaban los guerreros aztecas. El Cuauhcalli o Casa del Sol es uno de los pocos edificios monolíticos del mundo.
• Cholula: cuando llegan los españoles, Cholula petenece al imperio azteca, pero podía haber formado parte de la cultura tolteca anteriormente. Aquí se encuentra la pirámide más grande construida nunca (véase toltecas). Los aztecas creían que había sido construida por Xelhua, uno de los siete gigantes que escaparon a la inundación y se refugiaron en el monte Tlalocan, residencia del dios de la lluvia Tláloc, en el paraíso terrestre.

Cultura maya [editar]
La cultura maya se desarrolla en el sur de México, Guatemala, Belice y parte de Honduras y El Salvador. Su historia se inicia en la prehistoria, pero sólo a partir del año 1000 a. C. se desarrollan su idioma y su cultura. Sus dos periodos de esplendor se desarrollan entre los años 320 y 987 (periodo clásico) y 1000 y 1687 (periodo posclásico). En todas las ciudades hay lugares sagrados y cualquiera de sus sitios arqueológicos puede considerarse como tal. Destacamos sólo las ciudades más importantes, pero entre las muchas que merece la pena mencionar se encuentran, además de las citadas abajo: Chacmultún, Dzibilchaltún, Ek Balam, Izamal, Kabah, Kulubá, Labná, Mayapán, Xcambó, Yaxuná, Calakmul, Cobá y Caracol en México; Aguateca, Cancuén, Cival, Dos Pilas, El Naranjo, Holtún, Machaquilá, Nakún, Quiriguá, Uaxactún, Piedras Negras, Nakbé (la más antigua), El Mirador y Ceibal en Guatemala.
• Bonampak: situada en la selva de Chiapas, sus ruinas poseen las pinturas más bellas e ilustrativas de toda la América prehispana.
• Chichén Itzá: situada en Yucatán, su culto principal se debía a la serpiente emplumada Kukulcán.
• Copán: situada en Honduras, fue, junto con Tikal, una de las ciudades más grandes de la cultura maya.
• Palenque: situada en Chiapas, es una de las ciudades más bellas de la cultura maya.
• Tazumal: situada en El Salvador, fue habitada por los mayas entre los años 100 y 1200.
• Tikal: situada en El Petén, Guatemala, es la ciudad maya más grande conocida, con impresionantes pirámides ceremoniales.
• Tulum: se encuentra en la costa del Yucatán, a unos 50 km al sur de Cancún, en el estado de Quintana Roo. Se llamaba antiguamente Zama, y su época de esplendor, en un lugar paradisíaco, se da entre los años 1200 y 1450.
• Uxmal: situada en Yucatán, la "tres veces erigida" es una de las ciudades mayas mejor conservadas.

Cultura olmeca [editar]
Fue la primera gran civilización de Mesoamérica, desarrollada entre los años 1500 a. C. y 100 d. C., aunque algunos historiadores los llevan hasta el 500 d. C. en los estados de Veracruz y Tabasco, en la costa del Golfo de México. Se trata de una región selvática y pantanosa y los restos que nos han llegado son pocos, como las monumentales cabezas de piedra y las cerámicas conocidas como «rostros de bebé». Adoraban a la serpiente y al jaguar y practicaban, como las demás culturas de la zona, sacrificios humanos en honor de los dioses.
• San Lorenzo: primera capital de los olmecas, está habitada entre los años 1500 a. C. y 900 a. C. Aquí se han encontrado las cabezas de piedra características de esta cultura más grandes. Están hechas de roca volcánica de las cercanas montañas Tuxtlas.
• La Venta: segunda capital de la cultura olmeca y centro ceremonial entre los años 400 a. C. y 400 a. C., se encuentra entre los estados de Tabasco y Veracruz y destaca por sus colosales cabezas de piedra.
• Tres Zapotes: fue la tercera y última capital de los olmecas. Se encuentra en el valle del río Papaloapan, cerca de Tuxtla.
• Cacaxtla: destacable por sus pinturas murales, tiene su auge entre los años 700 y 900, tras la caída de Teotihuacán, como capital de los olmecas-xicalancas, que reaparecen después de 800 años de silencio.

Cultura tolteca [editar]
La cultura tolteca domina la mayor parte del centro de México en los siglos XI y XII, entre el actual estado de Zacatecas y el sureste de Yucatán. Algunos arqueólogos consideran que la expresión toltecas engloba a diferentes pueblos del área mesoamericana y que Tollan, su capital, podría designar a Teotihuacán, la capital de los aztecas, de los cuales serían descendientes los habitantes de Tula, o a Cholula, ciudad cercana y principal aliado de los aztecas, que habría sido habitada también por los toltecas.
• Tollan-Xicocotitlan o Tula: La antigua capital de los toltecas, es actualmente un sitio arqueológico que se encuentra al suroeste del estado de Hidalgo, en México, en el municipio de Tula de Allende. No debe confundirse con Tollan, la capital mítica de los toltecas, gobernada por el dios Quetzalcóatl, la Serpiente Emplumada.
• Cholula: se encuentra en el estado de Puebla y posee la pirámide más grande construida en todo el mundo. Con una base de 450 × 450 m, una altura de 66 m y un volumen de 4,45 millones de m³, es un tercio más grande que La Gran Pirámide de Egipto. Se cree que los toltecas llegaron aquí después de su expulsión de Tollan-Xicocotitlan (Tula) en el año 1000 y convirtieron este lugar en un centro ceremonial. La pirámide está construida por etapas y se aprecian diferentes estilos, como el olmeca y el tehotihuanaco. Sobre el cerro resultante se construyó en 1594 una capilla dedicada a la Virgen de los Remedios, de la cual sólo quedan los restos después del terremoto de 1864, con la reconstrucción del sigo XIX.

Cultura totonaca [editar]
La cultura totonaca se desarrolla en la zona de Veracruz, Puebla y Tabasco, en el sudeste de México. Alcanza su esplendor entre los años 300 y 1200, y cuando llegan los españoles se encuentra bajo el dominio de los mexicas.
• Quiahuiztlán: en sus cercanías fundó Hernán Cortés la primera ciudad hispana, Villa Rica de la Vera Cruz. Quiahuztlan, el lugar de la lluvia, estuvo poblado desde época precerámica, y fue a la vez ciudad, cementerio y fortaleza.
• El Tajín: situada cerca de la ciudad de Papantla, en Veracruz, fue capital de la cultura totonaca, alcanzó su apogeo entre los años 800 y 1150 y hoy en el lugar sólo hay unos restos arqueológicos impresionantes, entre los que destaca la pirámide de los Nichos.

Cultura zapoteca [editar]
La cultura zapoteca se desarrolla en el estado de Oaxaca, en México. Hay evidencias de su existencia en el 2500 a. C., forman una cultura destacable desde el 1500 a. C., alcanzan su auge entre los años 500 y 150 a. C. y desaparecen en torno al siglo XIV d. C. a causa de luchas intestinas y en enfrentamientos con los aztecas.
• Monte Albán: florece entre los años 500 a. C. y 800 como capital de los zapotecas. Desde ella se controlaban todos los valles de Oaxaca.
• Mitla: el llamado lugar de los muertos es el segundo centro ceremonial en importancia de la cultura zapoteca después de monte Albán.

Cultura inca [editar]
Se desarrolla entre los siglos XII y XVI, entre el sur de Colombia y el norte de Argentina.
• Machu Picchu: ciudad sagrada de los incas, cuya función pudo ser religiosa o económica.
• Pachacámac: santuario y ciudad que se encuentra en la costa peruana dedicado a la deidad del mismo nombre.
• Vilcashuamán: centro religioso y administrativo.
• Coricancha: templo principal de Cusco, sobre el que se construye el Convento de Santo Domingo.
• Valle Sagrado de los Incas: formado por numerosos ríos y restos arqueológicos de importancia.

Cultura mochica [editar]
Se desarrolla en la región de Lambayeque entre el 200 a. C. y el 700 d. C. Carece de lugares sagrados reconocidos, tal vez por ocupar el mismo lugar que la inmediatamente posterior cultura Sicán, pero el más reconocible se halla en las cercanías de Sipán, donde se encuentran los restos del Señor de Sipán.
Cultura Sicán [editar]
También conocida como cultura Lambayeque, entre los años 700 y 1375, al noroeste de Perú.
• Batán Grande: capital durante el periodo Sicán Medio, contiene 17 pirámides. En su interior se encuentra el Bosque de Pomac, donde se han encontrados importantes restos arqueológicos y el único tumi, o cuchillo ceremonial, hallado en su contexto.
• Túcume: capital durante el periodo Sicán tardío, fue también ciudad sagrada.

Cultura Caral-Supe [editar]
• Caral: la ciudad sagrada de Caral, en el valle de Supe, al noroeste de Perú, es la más antigua de América del Sur, construida en el 2600 a. C. y habitada hasta el 1600 a. C., es contemporánea de las ciudades más antiguas construidas en el Próximo Oriente y Egipto.

Cultura Nazca [editar]
• Líneas de Nazca: figuras geométricas, zoomórficas y fitomórficas de gran tamaño dibujadas sobre el suelo que se encuentran al sur del Perú y sólo son visibles desde el aire. A unos 30 km se encuentra el cementerio de Chauchilla, donde se pueden ver al aire libre momias de la cultura Nazca.

Cultura Tiwanaku [editar]
Civilización precolombina ubicada entre Perú y Bolivia que duró entre el 400 a. C. y 1200 d. C. aproximadamente.
• Tiwanaku: también Tihuanaco, es la capital de la cultura tiwanaku. Sus restos se encuentran en Bolivia, a unos 20 km del lago Titicaca.

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